Antes de firmar un contrato con un proveedor surgen muchas dudas: ¿Cumplirá con los plazos? ¿Está capacitado para desarrollar el producto o servicio? ¿En qué condiciones lo realizará? ¿Qué resultado me entregará? Una de las medidas para combatir esta incertidumbre empresarial es la acreditación mediante certificaciones, ya que aseguran que el trabajo se realiza bajo unas garantías mínimas.

Las certificaciones avalan la calidad de los procesos y de los servicios que ofrece una empresa. Su obtención compromete a quienes las poseen a desarrollar su actividad bajo unos mínimos requisitos que se establecen en cada normativa reguladora. Esto redunda en una óptima gestión de la sostenibilidad, las buenas prácticas de fabricación y un trato justo a los trabajadores.

Normativa ISO: reconocimiento y aceptación a nivel internacional

Las certificaciones más reconocidas a nivel mundial son las ISO (International Organization for Standardization), cuya organización cuenta con 72 años de trayectoria. Se trata de una normativa que incluye más de 19.500 tipos de regulaciones que tienen por objetivo garantizar que el consumo de cualquier producto o la contratación de un servicio sea segura y fiable.

 ISO 9001:2015 e ISO 22716: recertificaciones para la mejora de los procesos

En Mark-Pack tenemos muy en cuenta la obtención de certificaciones que avalan una mejora empresarial y en el producto final que recibe el cliente. Para conseguirlo, nos hemos recertificado en las dos ISO más importantes para nuestro sector: la ISO 9001:2015 y la ISO 22716.

La normativa ISO 9001:2015 es el estándar internacional regulador de los Sistemas de Gestión de Calidad (SGC). Esta normativa incluye la planificación, el control y la mejora de los elementos que afectan e influyen directamente en la satisfacción del cliente y, también, en la obtención de los resultados por parte de la organización. De esta manera, la empresa se implica en la mejora continua y genera ahorros tanto económicos como de tiempo.

La segunda recertificación que hemos obtenido es la ISO 22716, específica para el sector cosmético. Esta regulación acredita el cumplimiento de unas buenas prácticas de fabricación para la industria de productos cosméticos. En ella se establecen las directrices en materia de producción, almacenamiento y distribución de artículos cosméticos para conseguir un producto seguro para el consumo humano.

La obtención de estas dos certificaciones sin ‘no conformidades’ avala el esfuerzo constante que llevamos a cabo en Mark-Pack para la mejora continua de los procesos, así como en los productos y servicios que realizamos para nuestros clientes.