Las fiestas navideñas son la época del año de mayor consumo y, por tanto, también de mayor generación de residuos. Buena parte de ellos proceden de los envoltorios de todo tipo de productos comerciales.

Alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, la Estrategia europea para el plástico en una economía circular establece que antes de 2030 todos los envases de plástico deberán ser reutilizables o reciclables, habrá que conseguir reciclar más del 50% de los residuos plásticos y los países europeos deberán multiplicar por cuatro la capacidad de selección y reciclaje respecto a 2015.

Se trata de objetivos ambiciosos en los que la industria del packaging juega un papel fundamental. En Europa se producen cada año 58 millones de toneladas de plástico, de las cuales el 40% corresponden a empaquetado. Otro dato que debemos tener muy en cuenta es que, solo en Europa, anualmente se generan 25 millones de toneladas de residuos plásticos. De estas, se reciclan el 30%, el 39% es incinerado y el 31% acaba en vertederos o en el mar.

La innovación es la herramienta más importante para incidir en soluciones que mejoren la sostenibilidad del sector. Es lo que subraya la directora de Asuntos Públicos y Comunicación para la UE de la Organización Europea para el Packaging y el Medioambiente (EUROPEN), Gwendoline Riou en una entrevista para Infopack: “El uso eficiente de las materias lleva al diseño innovador del packaging, ya que obliga a crear una estrategia para reducir los recursos utilizados para los envases y aplicar materiales más ligeros y eficaces, con un rendimiento medioambiental sostenible hasta el final de su vida útil”.

Empaquetado sostenible que garantice la calidad

Minimizar el empaquetado sin comprometer la calidad del producto. Porque lo que no se puede obviar es que el objetivo primordial del envoltorio debe ser proteger y garantizar la conservación de las propiedades de su contenido, sea el que sea.

No existe un material que sirva para todo, de modo que la función del diseño es encontrar el tipo de packaging que mejor se adapte a las características del producto. Esto también garantizará una menor generación de residuos.

El uso de tecnologías de envasado como el sellado hermético, las atmósferas modificadas o controladas, o las etiquetas inteligentes ayudan a reducir el desperdicio de alimentos, por ejemplo, mientras que el packaging inteligente también permite a los consumidores comprar la cantidad que van a necesitar.

En Mark-Pack seguimos una estricta política medioambiental en todos nuestros procesos, que cumple con las normativas vigentes, previene la contaminación, reduce los residuos y el consumo de recursos, conciencia a nuestros colaboradores e incorpora criterios de sostenibilidad en las fases de planificación y toma de decisiones.

Somos expertos en diseñar y ejecutar la solución de empaquetado que mejor se adapta a las necesidades de nuestros clientes, gracias a nuestra experiencia y a la utilización de la tecnología más eficiente.