La calidad del producto es uno de los factores que los compradores tienen más en cuenta a la hora de ir a comprar. El buen estado de la materia prima, la seguridad durante el proceso de fabricación o las condiciones de almacenamiento son los principales elementos que determinan si un producto es apto para el consumo o uso.

Garantizar que el producto esté en buen estado, es una labor que pertenece a las diferentes empresas que participan en el proceso de fabricación y distribución. Para poder ejecutarlo y tener controladas todas las etapas, cada empresa participante debe establecer un Manual de Calidad, en el que se describen las diferentes funciones de cada departamento, los mínimos que deben cumplir los productos, así como los planes de ejecución para garantizar la calidad durante todo el proceso y en el producto final.

 

¿Qué es un control de calidad?

La definición de calidad según la normativa ISO 9000 es “el grado en el que un conjunto de características inherentes cumple con los requisitos”. Por tanto, podemos decir que el control de calidad es el conjunto de acciones, herramientas y técnicas que se realizan para detectar la presencia de posibles errores en los productos. La función principal de este control es que todos los productos cumplan con unos requisitos mínimos aptos para el consumo y uso humano.

 

Fases de implementación de un sistema de gestión de calidad

Toda compañía debe aplicar un sistema que garantice todo el proceso de calidad del producto y de servicio que ofrece. Por ello, se deben establecer 3 etapas que marcaran las pautas y las reglas a cumplir:

  1. Evaluación y planificación

Antes de empezar, se debe establecer una definición del sistema de gestión de calidad que se va a implantar y, a la vez, nombrar al equipo que trabajará con la gestión de calidad del proceso de producción y del producto. En el equipo se establecerá un coordinador que será el encargado de controlar a todos los otros miembros y revisará que se están llevando a cabo todos los procesos.

  1. Fase de implantación

Un sistema de gestión de calidad debe estar bien documentado, así lo exigen y establecen las leyes y las normativas. La documentación debe reflejar la realidad de la empresa y ser entendible por todos los trabajadores que tengan la necesidad de consultarla en cualquier momento.

  1. Auditoria del sistema

La tercera y última fase de implementación de los controles de calidad es la realización de una auditoría interna. Este proceso, que se realiza dentro de la empresa, sirve para comprobar el correcto funcionamiento de todos los controles marcados. De este modo, con los resultados en la mano, se establecerá que el sistema de calidad se está ejecutando y funciona correctamente.

 

Los controles en los procesos de envasado y manipulado

Todos los productos, deben pasar por diferentes controles que garanticen que son aptos para su consumo. Como expertos en packing, en Mark-Pack realizamos diferentes procesos.

  1. Inspección inicial. Es la primera etapa y se revisa que la maquinaria que se va a usar para el embalar el producto funcione correctamente y que cumple con las normativas sanitarias.
  2. Control en el proceso. Durante el embalaje de los productos se realizan diferentes inspecciones que examinan los lotes y se comprueba que el manipulado del embalaje o sleeve se está realizando correctamente.
  3. Control final. Se trata de la última fase de control, y sirve para asegurar que el packaging ha sido embalado correctamente antes de enviarlo de nuevo al fabricante o empezar con su distribución en los puntos de venta.

 

ISO, la certificación por excelencia

Además de la comprobación por parte de la empresa en los controles de calidad, es importante tener en cuenta las certificaciones externas. Una de las más conocidas y con más repercusión es el certificado ISO. Esta normativa hace referencia al conjunto de normas y de gestión de calidad establecidas por la Organización Internacional de Normalización (ISO).

En Mark- Pack tenemos dos de las certificaciones más importantes y destacables en nuestro sector.

  • ISO 9001:2015. Se centra en los elementos de la gestión de la calidad que debemos tener en cuenta para ofrecer un sistema efectivo que permita administrar y mejorar la calidad de los productos o servicios.
  • ISO 22716:2015. Referente a las garantías en el sector cosmético y proporciona las directrices para la producción, control, almacenamiento y expedición de los productos cosméticos.

Estas dos certificaciones ISO, son de las más reconocidas, y las que más garantías ofrecen al cliente.

 

Registro de Declaración Responsable de Actividades de fabricación de Cosméticos

Esta declaración es garantía del cumplimiento de todos los requisitos reglamentarios aplicables a productos cosméticos y también a productos de cuidado personal. Obtener este certificado es garantía de los siguientes beneficios:

  • Cumplir con los requisitos reglamentarios aplicables a productos cosméticos y de cuidado personal evitando sanciones económicas.
  • Control en las instalaciones de la empresa por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), para garantizar las buenas condiciones.
  • Implantar un sistema de Calidad, que además aporta los siguientes beneficios:
    • Mejora de la imagen de la empresa y facilita la consecución de los plazos de entrega y la optimización de los costes humanos y materiales.
    • Genera confianza entre clientes y consumidores.
    • Aumenta la motivación y estimulación del persona y la eficiencia de la empresa.
    • Da la posibilidad de medir la eficacia del sistema de gestión de la empresa en base a las normativas internacionales.
    • Establece los cimientos a través de los que mejorar continuamente sus procesos internos y reforzar la habilidad de la organización para alcanzar los objetivos estratégicos.

 

Otras certificaciones

Además de la ISO, que es la más conocida, en Mark Pack también disponemos de los certificados RSIPAC: 40.07861/CAT, RGSEAA: 40.21194/B y Clave 40: Almacenistas, distribuidores, envasadores e importadores polivalentes. Estos tres certificados de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición nos certifican como aptos para la manipulación de cualquier producto alimentario, para su almacenamiento y distribución.