Cada vez más, el packaging es la carta de presentación del producto que queremos poner al alcance de los consumidores, y, por tanto, no basta con que cumpla su función original de protección del contenido, sino que debe transmitir.

Se trata de una herramienta con un enorme potencial de comunicación que las marcas no pueden menospreciar. No solo por generar el primer impacto en el público, sino también porque permite diferenciarnos, difundir los valores de nuestra organización y dar respuesta a las expectativas de los consumidores.

No es extraño, pues, que en 2020 las tendencias en packaging tengan en cuenta las cuestiones que han entrado de lleno en el debate internacional a todos los niveles, la principal de ellas, la sostenibilidad.

Hablamos del concepto “packaging responsable”: la utilización de componentes respetuosos con el medioambiente, reutilizables y reciclables, para fabricar embalajes con la cantidad justa de materia prima, que minimicen la generación de residuos. No bastará con buenas declaraciones de intenciones, puesto que la conciencia ambiental creciente de los consumidores va a premiar a las marcas que demuestren una apuesta clara por la economía circular para preservar el planeta, y va a penalizar a las que no lo hagan.

Otra tendencia al alza es la personalización. La gente tiende a huir de la uniformidad en los productos comerciales, busca la autenticidad, lo que percibe como una respuesta directa a sus necesidades. “Las marcas pretenden atraer a los consumidores adaptándose a sus expectativas y ofreciéndoles una experiencia de consumo cada vez más personalizada”, señala el informe Global Packaging Trends de Mintel.

Transformación logística y tecnológica

Sostenibilidad y personalización. Suponen retos para los departamentos creativos y de investigación de las compañías, a los que se une el hecho irrenunciable de que los embalajes, obviamente, han de continuar cumpliendo su función principal: proteger el contenido y garantizar su calidad. La practicidad siempre es un punto a favor; que el envoltorio se adapte a las características del producto y a las necesidades de su destinatario.

Y todo esto debe tener en cuenta la transformación profunda que está experimentando la manera de consumir: el e-commerce. Con el aumento sostenido de las compras por internet, el packaging debe añadir cualidades que hasta hace poco no eran tenidas en cuenta, como la trazabilidad. El smart packaging obliga a las marcas a llevar a cabo una importante transformación logística y tecnológica o a contar con socios especializados que sean capaces de aportar a las soluciones de empaquetado el valor añadido que requiere el mercado.

En Mark-Pack estamos preparados para dar respuesta a todas estas necesidades. Somos un partner en el sentido más amplio, experto en aportar la solución de packaging más adecuada para cada producto. La innovación es una constante en nuestros procesos, para adaptarnos a las tendencias del mercado y que nuestros clientes vayan siempre un paso por delante.